Desafíos Estructurales y Oportunidades Tecnológicas
Mostrando las cifras tal como las publicó el informe, septiembre de 2025.
América Latina está en una encrucijada decisiva. De un flanco, una red de déficits de larga data, en salud, educación, confianza pública, formalidad laboral, inclusión financiera, infraestructura, energía y ciberseguridad, sigue mermando la productividad y ampliando la desigualdad.
Cerca de 140 millones de personas aún carecen de acceso confiable a servicios básicos de salud, y los últimos resultados de PISA revelan que los adolescentes de la región rinden el equivalente a entre tres y siete años escolares por detrás de sus pares de la OCDE en matemática. La confianza en el gobierno cayó tanto que siete de cada diez ciudadanos expresan poca o ninguna confianza en sus instituciones nacionales, lo que alimenta la volatilidad política justo cuando la economía digital exige reglas de juego estables. A esto se suma un mercado laboral en el que casi la mitad de los empleos son informales, una brecha digital persistente que deja a 230 millones de latinoamericanos sin conexión y el aumento de ciberincidentes, LATAM se convirtió en la región de más rápido crecimiento en ciberincidentes divulgados hacia 2024, y Deep Tech puede parecer un lujo distante.
Sin embargo, la magnitud misma de estas brechas insinúa una oportunidad descomunal.
La región cuenta con una biodiversidad de clase mundial, corredores de energía renovable en auge y una creciente camada de investigadores STEM ansiosos por fundar empresas de base científica. Este potencial es más evidente en el litio, donde América Latina posee casi dos tercios de las reservas globales, concentradas en el "Triángulo del Litio" de Bolivia (24%), Argentina (22%) y Chile (11%), aunque Chile lleva la delantera al convertir sus reservas en producción comercial.
Los insumos para la ciencia de frontera son abundantes: biodiversidad, litio, energía limpia y una amplia base de investigadores.
La cifra tal como la publicó el informe, septiembre de 2025.
FuentesLatin American Dynamism Project (LADP), Accelerating Deep Tech in Latin America; Inter-American Development Bank (IDB Lab), Deep Tech: The New Wave
- Share of global lithium RESOURCES, not reserves. The report says "reserves"; that is an error (ledger #2).
- Carry as a ~700–865k headcount range, not a point value: RICYT reports "exceeding 700 thousand" (2024) against the IDB's 865k. FTE runs materially lower than headcount (ledger #4).
| Categoría | Valor |
|---|---|
| Biodiversidad | 42% |
| Recursos de litio | 58% |
| Electricidad renovable | 65% |
| Investigadores STEM | 865k |
Más allá del impulso de sus recursos, América Latina ofrece oportunidades atractivas para la IED greenfield: proyectos en los que las empresas construyen nuevas instalaciones desde cero en vez de adquirir activos existentes. Los greenfields son atractivos por la abundancia de tierra y recursos naturales, la mejora de los enlaces logísticos y la posibilidad de adaptar las plantas a estándares modernos. Para la industria aeroespacial en particular, ciertas geografías cercanas al ecuador ofrecen ventajas de mecánica orbital para determinados perfiles de lanzamiento, sumando una ventaja de ubicación de nicho.
Según el Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2025 de la UNCTAD, los países en desarrollo atrajeron más de $530.000 millones en proyectos greenfield de economía digital entre 2020 y 2024. Cerca del 80% de esa inversión se concentró en apenas diez países, con Brasil y México como las únicas economías latinoamericanas representadas.
En medio de la intensa competencia entre EE. UU. y China, el nearshoring, relocalizar operaciones a países cercanos en lugar de destinos lejanos de offshore, está trastocando el modelo de décadas de priorizar el menor costo de producción, y pone el acento en la resiliencia de la cadena de suministro y la proximidad regional. América Latina ha emergido como una de las principales beneficiarias, a medida que las empresas de Norteamérica pasan "de la pura eficiencia de costos hacia la resiliencia, la redundancia y la integración regional", según Fausto Carbajal.
México lidera la ola de nearshoring de LATAM, gracias a su proximidad geográfica, sus acuerdos de libre comercio, su mano de obra calificada y competitiva en costos, y su extensa red logística, ventajas que se espera favorezcan a los semiconductores, la automoción, el equipo eléctrico, los dispositivos médicos, la agroindustria y los alimentos. Santander México estima que el nearshoring podría impulsar la IED a niveles superiores a las remesas ya en 2025. Más allá de México, países como Colombia se están convirtiendo en hubs de TI especializados, creando ecosistemas regionales complementarios.
América Latina posee las dotaciones naturales, el capital humano y el impulso de financiamiento temprano para transformar Deep Tech de una aspiración remota en un motor práctico de crecimiento inclusivo.
Comprender esta doble realidad, las brechas arraigadas y los activos emergentes, es el primer paso. Las páginas que siguen mapean los desafíos estructurales de la región, destacan casos globales de leapfrogging exitoso y exponen las intervenciones de política, mercado de capitales y talento para cerrar el histórico "Descuento LATAM".