Tibi a escala: el plano para convertir capital de pensiones en deep tech
La Dirección General del Tesoro de Francia reportó 14 mil millones de euros invertidos y 160 fondos homologados en febrero de 2026, con una tercera fase ya en marcha. El mecanismo funciona. América Latina reúne cerca de US$1 billón en activos de pensiones en cinco mercados, según datos de la OCDE, y un universo acreditable de gestores que ya despliega capital en ciencia. Aquí está el diseño, y la única institución que la región todavía tiene que nombrar.
América Latina administra cerca de US$1 billón en activos de pensiones repartidos en cinco países, según datos de la OCDE, y sostiene un ecosistema de deep tech con una brecha de financiamiento sin cerrar entre la Serie A y la Serie C. Que esos dos hechos deban encontrarse es una propuesta que la región ya ha escuchado. Cómo se ve ese encuentro en la práctica institucional, quién firma qué y en qué orden, era la pregunta abierta. Desde el 19 de febrero de 2026 existe una respuesta que funciona, y viene de París.
La Dirección General del Tesoro de Francia informa que la iniciativa Tibi alcanzó 14 mil millones de euros invertidos, homologó 160 fondos, elevó su meta global de 13 mil millones a 15 mil millones de euros y lanzó una tercera fase con ambición europea. Eso es un instrumento validado, no una propuesta. Este texto recorre el diseño que produjo esas cifras, los activos que América Latina ya tiene frente a ellas y la única institución que la región todavía debe nombrar antes de poder copiarlo.
Cómo se construyó Tibi, y en qué orden
La política quedó delineada en el informe Tibi de 2018 al Ministerio de Economía y Finanzas de Francia, que planteó el problema como un atasco de financiamiento para las empresas de tecnología y no como una escasez de buena ciencia. El instrumento que siguió es poco vistoso y muy preciso. Un tesoro público construye un proceso de aprobación de fondos. Los inversores institucionales, incluido el dinero de pensiones y seguros, comprometen capital contra la lista aprobada. La acreditación va primero y el capital va después, y ese orden es todo el truco: el Estado nunca elige una empresa y el fiduciario nunca tiene que evaluar una categoría para la que no tiene equipo.
En la primera fase de Tibi, que cubrió 2020 a 2022, los inversores institucionales comprometieron 6,4 mil millones de euros a fondos aprobados, según el propio reporte de la DG del Tesoro. La actualización de febrero de 2026 es la parte que conviene llevar a un memorándum de política: 14 mil millones de euros invertidos, 160 fondos homologados, la meta global elevada de 13 mil millones a 15 mil millones de euros frente a un objetivo de 9 a 10 mil millones en la Fase 2, y la Fase 3 abierta con ambición europea. Una advertencia para quien cite el tamaño del programa: use los 14 mil millones de euros invertidos, que es capital efectivamente desplegado, y no los 40 a 50 mil millones de euros en fondos de tecnología bajo gestión que la plaza financiera francesa proyectó para 2026, porque los activos bajo gestión de los fondos aprobados y el capital desplegado responden preguntas distintas y no deben leerse como una sola serie ascendente.
La acreditación es el producto. El capital sigue a la lista.
El Reino Unido juega lo mismo, una etapa antes
El Mansion House Accord del Reino Unido, de mayo de 2025, comprometió asignar el 10% de las carteras de los proveedores de pensiones a mercados privados hacia 2030, con al menos un 5% reservado para activos británicos, en un esquema voluntario, alineado con el deber fiduciario y sujeto a monitoreo. Cargamos esas cifras tal como las extrajimos del material de la BVCA de 2025 y no las hemos vuelto a verificar desde entonces. Como complemento del acuerdo, el panel de expertos de la BVCA de 2025 propone un programa británico llamado NOVA, modelado directamente sobre Tibi, para acreditar fondos elegibles de venture y crecimiento y montar un fondo de fondos.
Conviene leer las dos jurisdicciones en sus propios relojes. Francia tiene un resultado que un fiduciario puede verificar hoy. El Reino Unido tiene un compromiso firmado en mayo de 2025 con horizonte 2030 y un programa de acreditación todavía en etapa de propuesta, lo que lo hace temprano por construcción y no decepcionante: su evidencia llega al final de esta década. Para un ministerio latinoamericano que está armando el caso ahora, Francia es la evidencia y el Reino Unido es el estudio de diseño en vivo, y ambos sirven más que una hipótesis.
Lo que América Latina ya tiene
Empecemos por el pozo. En Chile, México, Brasil, Perú y Uruguay, los activos de pensiones bajo gestión suman cerca de US$1 billón, según Pension Markets in Focus de la OCDE con datos preliminares de 2024 publicados en junio de 2025, cifra que cargamos tal como la extrajimos de esa edición y que aún no hemos re-verificado contra una más reciente. Redirigir apenas el 1% movilizaría US$10 mil millones hacia deep tech doméstico. Póngalo contra el tamaño de los cheques de la región: la ronda mediana escala de US$0,6 millones en Semilla a US$8,3 millones en Serie A y US$17 millones en Serie B, según nuestro propio mapeo basado en Tracxn con corte a marzo de 2025, también cargado como extraído y no re-verificado. Junto a medianas de ese tamaño, un punto porcentual del pozo de pensiones es un número enorme, y por eso esta recomendación vuelve una y otra vez.
Luego, la oferta de gestores, que es la parte que los escépticos suponen ausente. Para 2023 había 65 fondos de capital de riesgo con al menos una inversión en deep tech en América Latina, según el conteo del BID, otra vez tal como lo extrajimos de ese mapeo. Algunos de ellos se parecen exactamente a los especialistas que una lista al estilo Tibi homologaría. GRIDX ha levantado US$41,5 millones en dos fondos y construyó un portafolio de 81 empresas, el 75% cofundadas por mujeres, con presencia en Argentina, Uruguay, México, Colombia, Brasil y Chile, que en conjunto emplean a 1.000 personas, entre ellas 700 científicos, según las cifras que nuestro informe registra para la firma en 2024. Su Fondo I cerró en US$10 millones en 2018; el Fondo II sumó US$30 millones en 2022 con la entrada de BID Lab como socio limitado, y sus empresas han levantado desde entonces más de US$100 millones de inversores internacionales. En Brasil, Vesper Ventures evaluó aproximadamente 4.500 proyectos científicos, decidió cofundar 8 empresas y reporta 16 patentes, más de US$30 millones levantados y un equipo de más de 50 doctores, cifras que la firma nos entregó directamente.
Ese compromiso de BID Lab importa más que su tamaño. Es la función de socio limitado ancla que Tibi le pide cumplir a un balance público, ya cumplida una vez en la región, en un fondo latinoamericano de deep tech, con el balance de un banco de desarrollo. El universo acreditable no es hipotético. Existe, está desplegando capital y se puede auditar fondo por fondo.
La silla de la acreditación es el trabajo pendiente
Aquí es donde una versión regional deja de ser un ejercicio de traducción. La aprobación de fondos funciona en Francia porque un solo tesoro sostiene una relación supervisora continua con una sola plaza financiera nacional y puede acreditar fondos y fijar compromisos sin renegociar nada con una segunda jurisdicción. Chile, México, Brasil, Perú y Uruguay operan bajo cinco reguladores distintos, con reglas fiduciarias distintas y regímenes de activos permitidos distintos, y no existe entre ellos ninguna autoridad de acreditación compartida. La recomendación 12 de Accelerating Deep Tech in Latin America, publicado en septiembre de 2025, propone un fondo de fondos de gestión independiente que movilice una porción de los activos de pensiones a través de gestores especialistas evaluados, con contrapartes en bancos de desarrollo y multilaterales. Quién sostiene la pluma que acredita es la primera decisión de diseño, y es la que sigue sin tomarse.
Seamos honestos sobre la tasa base que este pedido tiene que mover. En Europa y Estados Unidos, los fondos de pensiones representaban menos del 5% de los 50 principales inversores en deep tech por número de operaciones hacia 2024, según el State of European Tech de Atomico, extraído y no re-verificado por nosotros. Repare en la base antes de usar el dato: cuenta operaciones dentro de un conjunto de 50 inversores, de modo que no dice nada sobre volúmenes de capital ni sobre la proporción de activos de pensiones asignada a la categoría. Incluso leído así de estrecho, indica que la participación de las pensiones en deep tech es algo que los tesoros públicos fabrican y no algo que los mercados producen por su cuenta. Tibi es cómo se ve esa fabricación cuando funciona, y nada en nuestro registro muestra todavía la misma maquinaria de aprobación operando de forma simultánea en cinco regímenes soberanos de pensiones. Esa coordinación es la medición que el LADP está construyendo ahora: criterios de acreditación que sobrevivan a cinco códigos fiduciarios, y un seguimiento continuo de cómo desembolsa en la práctica la Fase 3.
Qué hacer con esto ahora
Para los ministerios de finanzas y los supervisores de pensiones, el entregable de corto plazo es la arquitectura de acreditación antes que el fondo mismo. Publiquen los criterios, nombren al organismo que los aplica y dejen que el capital siga a la lista, porque ese es el orden en que lo hizo Francia y el orden en que lo haría el NOVA propuesto en el Reino Unido. Un banco de desarrollo o un multilateral es el único acreditador candidato con legitimidad en los cinco mercados, y BID Lab ya se sentó del lado de los socios limitados en exactamente este tipo de vehículo.
Para los fiduciarios y asignadores a quienes se invita a entrar, la comparación que corresponde correr es 6,4 mil millones de euros comprometidos por inversores institucionales en la primera fase de Tibi, 14 mil millones de euros invertidos a febrero de 2026, 160 fondos homologados y una tercera fase en marcha, frente a un compromiso británico cuyos resultados aterrizan hacia 2030. Para los gestores, la implicancia práctica es volverse acreditables antes de que exista algo que los acredite: historial auditado, términos de fondo legibles en clave fiduciaria, reportes que un supervisor pueda leer. El LADP está convocando a los fiduciarios, supervisores y gestores especialistas que este diseño requiere, porque el esfuerzo coordinado para hacerlo no existía cuando cerramos esta edición. Si usted se sienta en cualquiera de esos tres lados, escríbanos. Preferimos construir la lista con usted antes que describirla.


